ANT-MAN Y LA AVISPA

 

Ant-Man and the Wasp

director: Peyton Reed

intérpretes: Paul Rudd, Evangeline Lilly, Michael Douglas, Michael Peña, Hannah John-Kamen, Laurence Fishburne, Michelle Pfeiffer, Walton Goggins, Judy Greer, Randall Park.

género: Superhéroes, comedia, acción. USA, 2018. 115 min.

Tras ser atrapado en Alemania, donde ayudó al Capitán América en su enfrentamiento con Iron Man, Scott Lang es confinado a un arresto domiciliario. Mientras tanto, Hank Pym y su hija Hope han estado trabajando para crear un portal en el Reino Cuántico y poder rescatar a su madre Janet. Ahora necesitan que Scott vuelva a ser Ant-Man y entre para llevar a cabo esta misión, pero la aparición de una nueva adversaria lo pone todo en riesgo.

Cuando Marvel concibe sus películas de segunda línea, suele tener más posibilidades de éxito si pulsa la tecla del humor antes que la de la épica o la trascendencia. Basta recordar las decepciones con doctor Extraño o Black Panther, En contraste con el buen sabor de boca que dejaron Thor: Ragnarok o la propia Ant-Man. Ahora, la continuación de esta última vuelve a hacer buena la norma. Ant-Man y la Avispa toma el testigo de su antecesora con bastante éxito, y lo hace acentuando su componente de comedia, a la vez que reserva la acción para momentos puntuales y limita su implicación con el resto del universo Marvel a un par de detalles (no poco importantes, eso sí). Esta relativa despreocupación y su independencia narrativa llevan Ant-Man y la Avispa a convertirse en un entretenimiento más ligero e intrascendente, pero no por ello menos efectivo, ya que es siempre consciente de sus aspiraciones.

El argumento de la película es más funcional que otra cosa. Sin apoyarse en los hechos de Capitán América: Civil War para contextualizar su inicio, la historia enseguida se centra en su propio núcleo de personajes y los respectivos conflictos personales. El tono deAnt-Man y la Avispa no engaña, y desde el primer momento queda claro que la comicidad será un recurso continuo; de hecho, se podría decir que a lo largo de la película los hechos realmente importantes son escasos. Del mismo modo, Peyton Reed no se preocupa demasiado de presentar o desarrollar sus personajes -el de la Avispa ya nos lo encontramos hecho, como quien dice, y el de Ghost se da por introducido con una breve explicación-, sino que estos contribuyan a sostener el ritmo del film. En el fondo, el argumento deAnt-Man y la Avispa se limita a una persecución a tres bandas para un mismo objetivo, sin muchos matices más durante el camino.

Y con que llena la película todos los espacios que no se focalizan en la trama principal en sí? Pues básicamente con gags. La mayoría de ellos, haciendo uso de un humor que raya el absurdo, como en el caso de las hormigas que ocupan la casa de Scott o de cualquier escena protagonizada por sus compañeros de trabajo. Lo mismo ocurre con varias escenas supuestamente más tensas o dramáticas, donde Ant-Man y la Avispa no puede evitar introducir resoluciones que parten del humor. En la película ya le va bien que no nos la tomemos del todo en serio, ya que tampoco es que cuente con mucho material para ofrecer grandes dosis de emoción o una verdadera sensación de peligro. De todos modos, hay que reconocer que Ant-Man y la Avispa consigue construir un clímax final con fuerza solidez, y que lo acaba de rematar con una escena post-créditos totalmente rompedora e inesperada.

Aunque, tal y como he comentado antes, Ant-Man y la Avispa no es una película que destaque por la grandilocuencia de su acción, sí hay que subrayar el ingenio con que aprovecha las cualidades del superhéroe. El juego de contrastes con los tamaños de los personajes y objetos vuelve a propiciar imágenes fuerza vistosas y coreografías de lucha que no vemos a otras películas Marvel. Y, obviamente, siempre con esta capa de humor que se hace visible de forma constante. La escena de acción en la cocina de un restaurante se lleva una de las mejores partes. La calidad visual tampoco decae, especialmente gracias a la incorporación del personaje de Ghost y sus extrañas propiedades corpóreas. Eso sí, a Ant-Man y la Avispa en general todo ocurre con unas pretensiones más bien limitadas, e incluso con un nivel de violencia inferior a la mayoría de títulos de Marvel. Lo que, por otra parte, liga con el tono global de la película.

Vista la efectividad de las dos películas focalizadas en el personaje, habrá que ver cuál es la función o el recorrido que Marvel quiere dar a Ant-Man a partir de ahora. La citada escena post-créditos deAnt-Man y la Avispa supone todo un punto de inflexión, y es más que probable que el superhéroe forme parte de Vengadores 4 el próximo año, de modo que tendrá que abandonar la atmósfera cómica y despreocupada que lo acompaña. Si se sabe encajar el personaje con todo lo demás, será todo un mérito. Ahora bien, si Ant-Man no debe tener continuidad más allá (que, personalmente, creo que así será), la sensación es que habría tenido un paso demasiado anecdótico. Es de apreciar que nos haya ofrecido buenos entretenimientos veraniegos como Ant-Man y la Avispa, Pero quizás no estaría mal dar un poco más de entidad al personaje.

 

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