EL CAPITÁN

 

der Hauptmann

director: Robert Schwentke

intérpretes: Max Hubach, Milan Peschel, Frederick Lau, Bernd Hölscher, Waldemar Kobus, Alexander Fehling, Samuel Finzi.

género: Bélico. drama. USA, 2017. 115 min.

A mediados de 1945, un joven soldado del ejército nazi que acaba de desertar es perseguido por varios oficiales. Tras lograr esconderse en un bosque, el soldado encuentra un coche con una maleta que contiene un uniforme de capitán nazi. De entrada, se lo pone para combatir el frío, pero cuando aparece otro soldado que lo toma por un capitán de verdad, decide actuar como tal y ponerlo a sus órdenes.

La idea de concebir una película ambientada en la 2ª Guerra Mundial íntegramente desde el punto de vista del ejército alemán es, por sí misma, bastante delicada. Sin embargo, el que propone el director Robert Schwentke a el Capitán no son aportaciones desde el punto de vista bélico o nuevas evidencias del horror que el bando nazi infligió a sus adversarios. Lo que nos encontramos es más bien un estudio psicológico sobre ciertos comportamientos humanos en medio de unas circunstancias como éstas. La película está planteada desde una combinación muy particular y también arriesgada: pasa de la ridiculización de sus personajes y situaciones en las muestras más crudas de barbarie humana casi como si nada. Esto hace que el Capitán sea ​​algo desconcertante en cuanto a sus intenciones, pero a la vez la convierte en una obra muy interesante de interpretar.

La evolución de la historia es bastante puñetera, sobre todo por la relación que nos lleva a establecer con su protagonista. De entrada, Willi Herold nos presenta como un soldado desertor que simplemente busca sobrevivir y que utiliza lo que tiene a su alcance para conseguirlo, sin más intención. Una vez inicia su suplantación de identidad, el Capitán nos hace cómplices, ya que somos los únicos que conocemos su engaño y es imposible evitar cierto nerviosismo cada vez que éste corre peligro de ser descubierto. Pero llega un momento en que los hechos se agravan y se evidencia que la actitud del falso capitán ya se escapa de la simple actuación (gracias también a una meritoria interpretación del actor Max Hubach), lo que borra cualquier complicidad que hubiéramos podido tener con él. Incluso pensamos que ojalá que aquellos instantes en que sufríamos por si era desenmascarado hubieran terminado de otro modo.

Todo el tramo final de la historia aún alimenta más la interpretación de las verdaderas intenciones de Robert Schwentke, que en el fondo reproduce el punto de locura que se ha apoderado de su protagonista. globalmente, el Capitán no lo pone fácil para entender las razones que llevan Willi Herold a convertirse en lo que acaba siendo, ya que en ningún momento nos permite conocer el trasfondo del personaje. Es aquí donde el director expone el peligro que puede suponer tener en según qué persona en una posición de poder, y la sensación es que aquel soldado muerto de frío que se pone al abrigo de capitán ya llevaba en su interior una semilla de maldad. En todo caso, también se extrae que no hay una justificación concreta para explicarlo. el Capitán está repleta de situaciones en que queremos creer que el temeroso desertor del inicio nunca se comportaría así -o que, si lo hace, es porque no tiene otro remedio-, pero la realidad nos golpeando una y otra vez.

Aparte de este inquietante estudio de la mentalidad de su protagonista, el Capitán alimenta su perversidad cuando intensifica su tono ambiguo ante ciertas situaciones a lo largo de la historia. Y es que Robert Schwentke es capaz de combinar imágenes de una enorme dureza con momentos claramente concebidos desde la burla y la parodia. Por ejemplo, la escena de una doble llamada desde los altos mandos de un campo de concentración para ver quién tiene más influencia parece sacada de una sátira de Billy Wilder, pero al poco podemos asistir a una brutal ejecución de soldados desertores rodada con una frialdad impresionante. Todo ello desemboca en un tramo final en el que el Capitán parece adoptar los mismos delirios que acaban afectando a su protagonista, y que aún contribuye más a las inciertas sensaciones que deja la película en un primer momento.

Aunque no todo funciona con la misma efectividad -hay escenas que se alargan un poco, como también lo hace este último tramo que contrasta claramente con el resto del conjunto-, si quieres descargar peliculas en hd el Capitán ofrece visiones inusuales dentro de su género. Su enfoque casi absurdo sobre el ascenso de un verdadero tirano a partir de un origen totalmente arbitrario no sólo se puede interpretar como un reflejo del propio Adolf Hitler, sino también de la proliferación de líderes de extrema derecha a nivel global en la actualidad. Además, el riguroso blanco y negro con la que rueda Robert Schwentke refuerza la potencia documental del filme, que, por mucho que parezca mentira, se basa en hechos reales. Todo ello hace deel Capitán una película realmente atractiva y también controvertida, sobre todo porque es muy complicado olvidarse de ella en los días siguientes de haberla visto.

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