LOS INCREÍBLES 2

 

The Incredibles 2

director: Brad Bird

Voces originales: Craig T. Nelson, Holly Hunter, Bob Odenkirk, Samuel L. Jackson, Sarah Vowell, Huck Milner, Catherine Keener, Jonathan Banks.

género: Animación, superhéroes, acción. USA, 2018. 115 min.

Después de no poder detener el “Socavador” y seguir empeorando la mala imagen pública de los superhéroes, la familia Parr recibe una propuesta del empresario Winston Deavor para enderezar la situación. El plan consiste en ofrecer una nueva perspectiva de las acciones del superhéroe para demostrar su verdadero valor, y para llevarlo a cabo eligen Elastigirl. Este hecho deja Mr. Increible como responsable de los tres hijos de la familia, una tarea que le lleva a comprobar las extrañas capacidades que empieza a mostrar el pequeño Jack-Jack.

Resulta curioso constatar que, de entre todo el legado cinematográfico de Pixar, raramente se sitúa los Increíbles entre sus títulos primordiales. A pesar de ser una película excelente, tanto en la vertiente de acción como en la de su retrato familiar, y también pionera en la conjunción entre superhéroes y animación, por alguna razón no prendió al igual que muchas otras . Quizás debido a una menor conexión emocional. En todo caso, sería un error pensar que los Increíbles no hablaba de nosotros, porque lo hacía claramente, y el caso es que ahora Los Increíbles 2 aún lo manifiesta con más contundencia. La secuela, que arranca precisamente en el punto en que finalizaba su antecesora, vuelve a erigirse como un film de superhéroes en el que el foco principal son los propios superhéroes y su relación con el resto de la sociedad. A todo ello se añade la acción, la épica y el humor de forma completamente equilibrada, convirtiendo Los Increíbles 2 en un nuevo éxito de Pixar.

Las diferentes capas narrativas que conforman la temática de superhéroes de Los Increíbles 2 prácticamente se van encontrando de forma sucesiva. La primera, nada más comenzar y casi sin dejarnos acomodar, como toda película de este género que quiere enganchar al espectador desde el minuto uno. La lucha con el Socavador es un festival trepidante de coreografías, cámaras imposibles y acción pura y incansable, además de reactivar de la mejor manera posible nuestra relación con los protagonistas; y sí, engancha desde el minuto uno. La siguiente intervención ya es la de Elastigirl, pero con un componente mediático incorporado y unos propósitos que van más allá que simplemente detener un enemigo y evitar una desgracia. finalmente, Los Increíbles 2 acaba convirtiendo su componente de acción en una lucha fratricida en la que los propios superhéroes ya no tienen el control. Son tres etapas que explican muy bien lo que quiere transmitir la historia.

Brad Bird plantea una película de superhéroes que nos habla de las propias películas de superhéroes y su papel en la sociedad actual. Y en esta sociedad, la imagen de marca lo es todo. Desde el punto de vista de los protagonistas, Los Increíbles 2 pone de manifiesto que ni siquiera unos salvadores como ellos pueden escapar de la mala reputación si no la cuidan, un concepto que resume a la perfección el personaje de Winston Deavor (al que le va como anillo al dedo la voz de Bob Odenkirk / Saul Goodman). Todo el enfoque ligado al marketing, en busca de la mejor imagen posible que llegue a las pantallas de los ciudadanos, es un claro reflejo de cómo funcionan las cosas hoy en día. pero Los Increíbles 2 no se queda aquí, sino que se atreve a añadir un enemigo que ponga en evidencia todo esto, hasta el punto de generar una opinión ambigua y todo. Y es que el discurso que Screenslaver (nos) dirige a todos los espectadores en cierto punto de la película, es realmente potente y difícil de rebatir, y podría hacer abrir los ojos a más de uno.

Pero no acaba aquí todo el espectro temático de Los Increíbles 2, Ya que, obviamente, vuelve a situar el entorno familiar como el otro gran foco de atención. Y lo vuelve a hacer con un acierto enorme. Por un lado, Brad Bird tiene la habilidad de insertar el mensaje feminista sin hacerlo descarado (el enfadada inicial de Bob cuando eligen Helen antes que él) y posteriormente normalizando el papel del padre como responsable de la casa y los hijos mientras su mujer lleva a cabo las misiones. Es en esta parte donde el humor juega un papel más importante, ya sea por situaciones cotidianas en la educación de sus hijos, o por el despertar sobrenatural de un Jack-Jack que acaba convirtiéndose en la verdadera estrella de Los Increíbles 2. Como ya ocurría en el tramo inicial de la primera entrega, la película sabe hacer el retrato terrenal de esta familia de superhéroes, lo que nos permite identificarnos mucho más fácilmente con ellos.

Son muchos y potentes, pues, los elementos que convierten Los Increíbles 2 en algo más que una secuela de superhéroes. De hecho, si la analizamos sólo como tal, no se puede negar que tiene un argumento bastante tópico y cargado de situaciones ya vistas en otros títulos de este género; incluso el giro principal es bastante previsible. Sin embargo, incluso aquí hay que celebrar el referente más claro de la película, que es nada menos que la saga “menos afortunada” en la escena actual: X-Men. A medio camino entre la parodia -sólo hay que ver alguna de las habilidades de los nuevos superherois- y la épica real, Los Increíbles 2 incluso consigue un clímax final de lo más trepidante. En todo caso, la sensación es que la película no dependía sólo de eso, sino que hasta entonces ya nos había hablado de un montón de cosas trascendentes y realmente cercanas a nuestra vida real. Veremos si esta secuela será también recordada en un relativo segundo plano dentro de la filmografía de Pixar, pero lo cierto es que, tal como su predecesora, no lo se lo merecería.

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