¿PODRÁS PERDONARME ALGÚN DÍA?

Can You Ever Forgive Me?

directora: Marielle Heller

intérpretes: Melissa McCarthy, Richard E. Grant, Julie Ann Emery, Jane Curtin, Anna Deavere Smith, Marc Evan Jackson, Dolly Wells, Christian Navarro.

género: Drama, biográfico. 2018. 105 min.

En plena crisis creativa y castigada por su alcoholismo y su carácter poco amigable, la escritora especializada en biografías Lee Israel comienza a sufrir por su subsistencia económica. Cuando se ve obligada a empezar a vender cosas para poder hacer frente a sus gastos, se da cuenta del gran valor que pueden llegar a tener las cartas manuscritas de algunos personajes históricos, sobre todo por el alto precio que los coleccionistas están dispuestos a pagar por ellas. Es entonces cuando decide falsificar las para poderlas vender como si fueran originales.

La historia de la buena persona que, ante una situación desesperada, decide explorar el terreno del crimen o de la ilegalidad ya la hemos visto unas cuantas veces. Quizá por eso, cuando llega un nuevo ejemplo como ¿Podrás Perdonarme Algún Día? cabe esperar que, al menos, sea capaz de dejarnos con la huella de un personaje memorable o una trama realmente original. Al no ser así, lo más probable es que la película se vaya con la misma facilidad con la que ha entrado durante su visionado; incluso en este caso, en el que no se le pueden negar un puñado de virtudes. Las cálidas interpretaciones de Melissa McCarthy y Richard E. Grant, así como el buen gusto de Marielle Heller a la hora de presentar el personaje y narrar su evolución emocional, hacen de ¿Podrás Perdonarme Algún Día? una película difícil de rechazar. Después de todo, sin embargo, la historia que nos cuenta no va mucho más allá de la curiosidad que genera -subratllada por el hecho de tratarse de hechos reales- y de la proximidad que desprende.

¿Podrás Perdonarme Algún Día? basa su título en una frase de una de las cartas falsificadas por Lee Israel, pero es evidente que la pregunta sobrevuela la protagonista de principio a fin, y que esto determina la relación del espectador con ella. Y esta carga permanente de excusa y redención no siempre ayuda. Si bien es cierto que Marielle Heller no busca descaradamente un personaje entrañable (nos presenta como una mujer malcarada, alcohólica, asocial, dejada …), huye en la medida que puede del juicio que merecerían sus acciones. No llega nunca aquel punto donde realmente nos podríamos alejar de ella, o al menos cuestionar lo que hace, de modo que la película nos lleva a justificarla. ¿Podrás Perdonarme Algún Día? tampoco plantea una mínima reflexión final sobre las acciones de Lee o sobre el origen de la situación que le ha llevado a recurrir a ellas, sino que más bien nos invita a apiadarse de ella con una sonrisa en la boca.

Resulta curioso que ¿Podrás Perdonarme Algún Día? trate temas potencialmente polémicos, pero sólo pase de puntillas, como por ejemplo la contraposición de los autores best sellers que sólo con su nombre ya lo tienen todo hecho y aquellos autores tan o más talentosos que han de picar piedra cada vez para poder salir adelante. También se habla, evidentemente, de las desorbitadas cifras que mueve el mercado del coleccionismo, reforzando así la mitomanía que sólo se fija en las figuras famosas y deja a la sombra escritoras como la propia Lee. Sin embargo, ¿Podrás Perdonarme Algún Día? prefiere no entrar en ninguna controversia y centrarse en un relato más cómodo y, por tanto, previsible. Incluso decide incluir una especie de subtrama sentimental para la protagonista que al final no hace más que reforzar el mensaje que domina toda la historia.

A pesar de todo, no se puede negar que ¿Podrás Perdonarme Algún Día? es una de esas películas que saben potenciar aquellos elementos que le realzan el encanto. La química entre McCarthy y Grant se materializa en seguida, y los momentos en que el humor hace acto de presencia suelen funcionar muy bien. Más allá de esto, queda el descubrimiento de una historia personal, la de Lee Israel, que puede llegar a generar cierto interés y curiosidad, pero que tampoco acaba siendo un prodigio de la originalidad. Por todo ello, ¿Podrás Perdonarme Algún Día? queda como una película muy digerible para el gran público y con buenos detalles por el camino, pero también con un aire un poco indolente que no le permite causar más impacto. En plena temporada de premios y con las (nada discutibles) nominaciones a los actores, ha cogido cierto impulso, pero cuesta verla con la fuerza suficiente para tener un poco más de recorrido. Dudo que se convierta en una pieza demasiado codiciada por ningún coleccionista.

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