RALPH ROMPE INTERNET

Ralph Brakes the Internet

directores: Rich Moore y Phil Johnston

Voces originales: John C. Reilly, Sarah Silverman, Gal Gadot, Taraji P. Henson, Jack McBrayer, Jane Lynch, Alan Tudyk, Alfred Molina.

género: Animación, comedia, aventuras. 2018. 115 min.

Ralph y Vanellope viven tranquilos en la sala recreativa donde están sus respectivos juegos, pero ella empieza a notar cierto cansancio de la rutina diaria. En un intento de introducir novedades en el juego de carreras de Vanellope, Ralph provoca que el volante de su máquina se rompa y esta corra peligro de ser lanzada. Todo cambia cuando el propietario de la sala instala una conexión WiFi, lo que permite Ralph y Vanellope entrar al inmenso mundo de Internet para buscar un volante de repuesto que no se puede encontrar en otro sitio.

Después de irrumpir con cierta fuerza en 2012 como atractivo ejercicio nostálgico del mundo de los primeros videojuegos, ¡Rompe Ralph! cayó en un relativo olvido debido a los convencionalismos que acababan dominante su historia. Por este motivo, y también por el atrevimiento de sumergirse en un mundo tan cambiante e inalcanzable como el de Internet, la llegada de Ralph Rompe Internet levantaba cierta desconfianza. Sin embargo, esta secuela resulta ser una grata sorpresa. Aunque evidentemente se ve obligada a acotar su contenido, la película demuestra un gran ingenio y sentido del humor a la hora de representar los diferentes entornos online que actualmente gobiernan una parte importante de nuestras vidas. Pero no sólo eso: Ralph Rompe Internet es efectiva en el trasfondo de sus mensajes y mantiene a raya la vertiente más emotiva de su historia. Puedes ver la pelicula completa en español desde esta web.

El gran acierto de esta secuela es que la evolución que representa respecto a su antecesora es en cierto modo la misma que plasma en su historia; una evolución necesaria, pero que nunca ha de borrar lo que deja atrás. De este modo, Ralph Rompe Internet plantea su transición de las máquinas recreativas en la inmensidad de la red evitando describir este nuevo entorno como un gran peligro, pero tampoco presentándolo como un nuevo paradigma absoluto del entretenimiento. La película intenta mostrar los pros y contras de las dos mentalidades ante esta evolución, personalizadas Ralph (más reticente y proteccionista) y Vanellope (más atrevida e independiente), y la verdad es que encuentra un buen equilibrio. En este sentido, se identifica la concordia que Ralph Rompe Internet también busca entre dos generaciones, ya que la relación podría ser perfectamente la de un padre y una hija.

Las miradas de Ralph y Vanellope son divergentes desde el inicio; sólo hay que ver como “entran” en Internet por primera vez. Esto no significa, sin embargo, que sean intransigentes y se conviertan en antagonistas por definición. Sin ir más lejos, Ralph Rompe Internet convierte Ralph en una estrella de Youtube en clave de parodia, a la vez que expone Vanellope los principales riesgos que plantea este universo, haciéndole ver que no todo el monte es orégano. Como era de prever, este contraste de mentalidades es lo que pone en riesgo el vínculo entre ambos, y esto se convierte en el principal enemigo (o virus, en este caso) de la historia. A pesar de ello, y de tener Disney detrás, no se puede decir que el sentimentalismo apodere en exceso de Ralph Rompe Internet; cuando menos, está bien integrado dentro del mensaje global que envía la película, relativamente equiparable al que acababa transmitiendo La Lego Película.

A nivel estructural, Ralph Rompe Internet bebe parcialmente de su antecesora, ya que los protagonistas van saltando de un escenario a otro para alcanzar un objetivo concreto. Es aquí donde la película explota con gran ingenio los contenidos que todos conocemos. Y sí, también sabe hacerlo con cierta mala leche. Desde la búsqueda predictiva de Google, hasta gigantes como Twitter, eBay o Youtube, pasando por los molestos anuncios “pop-up” e incluso los bajos fondos habitados por hackers y virus … cualquier usuario habitual puede identificar innumerables referencias, y también ver reflejada (y criticada) su actitud. Escenas como la de los empleados de Youtube aspirante “likes” o Ralph leyendo los comentarios ofensivos de los usuarios consiguen tener fuerza impacto, aunque sea de forma momentánea. Mención aparte merece también la autoparodia de Disney en relación a todos sus productos, especialmente las princesas.

Hablando de princesas, no se puede obviar el peso femenino que contiene Ralph Rompe Internet, Focalizado en gran parte en el sanguinario juego de carreras que visitan los dos protagonistas. No es casualidad que la estrella del juego sea una mujer, y tampoco lo es que la voz original la ponga Gal Gadot, ya que, tal como ocurrió con el efecto Wonder Woman (Que también es una princesa), la pequeña Vanellope se ve reflejada como lo que quiere ser de mayor. Con detalles como este y todos los citados anteriormente, la película sabe enriquecerse suficientemente para no quedarse como un simple entretenimiento, y en ningún momento queda desfasada, como era de temer. El reto que afrontaba no era pequeño, y la verdad es que Ralph Rompe Internet lo supera de forma más que satisfactoria, tanto a nivel de diversión y humor, como de madurez en su mensaje. Con todo, el resultado global supera su predecesora.

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