VIUDAS

Widows

director: Steve McQueen

intérpretes: Viola Davis, Michelle Rodriguez, Elizabeth Debicki, Cynthia Erivo, Colin Farrell, Brian Tyree Henry, Daniel Kaluuya, Jacki Weaver, Carrie Coon, Robert Duvall, Liam Neeson, Jon Bernthal, Garret Dillahunt.

género: Thriller, drama. 2018. 125 min.

El veterano criminal Harry Rawlings y su equipo huyen de la policía después de un robo en Chicago. Cuando creen haber escapado, la policía los encuentra y hace explotar su furgoneta. Al poco, Veronica, la viuda de Harry, recibe la visita de Jamal Manning, candidato a concejal de uno de los barrios más pobres de la ciudad, para reclamar el dinero que le ha robado a su marido. Para conseguirlo, Veronica reúne las viudas del resto de miembros muertos de la banda para organizar un robo.

Tras el impresionante triplete formado por Hunger (2008), Shame (2011) y 12 Años de Esclavitud (2013) -culminat con el Oscar a mejor película para esta última-, Steve McQueen dejó de ser “aquel director que se llama igual que el actor de los años 60” para pasar a ser uno de los cineastas actuales más respetados. Es por ello que Viudas merecía una especial atención en medio de las numerosas escenas de este final de año. También resultaba atractivo lo cierto giro del director, siempre focalizado en el drama más doloroso, hacia el thriller criminal; y obviamente un reparto repleto de nombres conocidos. El resultado vuelve a ser notable en la mayoría de aspectos, pero un escalón por debajo de los tres títulos citados. Si bien McQueen vuelve a demostrar su indiscutible talento tras la cámara y su absoluto control narrativo, rebaja ligeramente el impacto final de Viudas debido a una condición coral que hace variar el resultado según cada personaje y su correspondiente historia.

La fragmentación de la trama supone el gran reto de la película, y aunque Steve McQueen lo resuelve de forma meritoria, no puede evitar alguno de los efectos negativos a los que se exponía. Por un lado, Viudas es un prodigio a nivel de montaje, tanto en cuanto a la riqueza narrativa como al ritmo que consigue mantener durante las dos horas largas de duración. El director consigue una presentación de personajes equilibrada y precisa, con la capacidad de explicarnos varias cosas con una sola escena o diálogo. También introduce detalles que se convertirán en pequeños leitmotivs, materiales o simbólicos, de cada uno de ellos. A partir de aquí, Viudas va entrelazando historias con agilidad, a la vez que profundiza en alguno de los personajes. En este sentido, sin embargo, queda la impresión de que McQueen no tiene suficiente tiempo para construir retratos bastante sustanciales, lo que hasta ahora había sido una clara marca de identidad de su cine.

Viudas aprovecha sus subtramas para hablarnos de corrupción política, de racismo, de maltrato doméstico, de crimen organizado y de dramas familiares de todo tipo. Son escenas que encapsulan con bastante concisión el contexto de cada personaje, pero en algunos casos se perciben insuficientes, o demasiado desiguales entre ellas. Por ejemplo, los minutos que el filme dedica al personaje de Elizabeth Debicki acaban siendo algo repetitivos, y quizás habría sido más interesante ampliar el de Cynthia Erivo. Del mismo modo, Viudas confía en secundarios fugaces (algunos sorprendentemente interpretados por nombres de gran prestigio como Robert Duvall, Carrie Coon, Jacki Weaver o Jon Bernthal) que apenas aparecen en tres o cuatro escenas. Su enorme presencia es indudable, pero viendo su influencia en la historia parecen algo desaprovechados, y evidentemente no evolucionan de ninguna manera.

Más allá de los malabarismos para meter la cantidad de personajes y ángulos temáticos que intervienen en la trama, Viudas es muestra muy sólida a la hora de ir desplegando su vertiente de thriller de atracos. La metódica preparación del golpe, la peculiar no-química entre protagonistas que se acaban complementando tan bien y la astucia con que la trama va introduciendo las dificultades e imprevistos que condicionarán el resultado final hacen que Viudas adelante de forma muy dinámica. Incluso los giros del tramo final resultan bastante más efectivos que en la gran mayoría de títulos de este estilo. Mención aparte merece el imponente liderazgo de Viola Davis, para la que Steve McQueen reserva las partes más íntimas de la historia. Davis aguanta como nadie los primeros planos y las miradas, incluso cuando tiene Liam Neeson delante, e incluso impone respeto a pesar de cargar constantemente su perrito blanco; todo un mensaje de que no le arrebatarán lo suyo.

Y sí, evidentemente que la lectura feminista es totalmente aplicable a Viudas. “Nuestro mayor es ser quienes somos, porque nadie cree que tenemos los huevos para hacer esto” es la frase que Viola Davis dice a las cómplices de su misión, y simboliza el paso adelante de estas mujeres que, sin los respectivos maridos, dan un paso adelante en sus vidas cuando todo el mundo cree que ya no servirán para nada. En todo caso, Steve McQueen tampoco lo convierte en el núcleo central del film, sino que se centra en ofrecer un thriller efectivo y con unos personajes suficientemente relevantes y complejas para que no sean simples trámites al servicio de la historia. A pesar de que Viudas no acaba de dejar ese regusto de gran película al que nos tenía acostumbrados el director, sigue siendo un título notable y más que interesante dentro de su género.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *